En Busca de la Recreativa Perdida Parte 1

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Todo jugón que se precie y que haya vivido el nacimiento y resurgir de los videojuegos, ha disfrutado de uno de los mejores inventos en el mundo del entretenimiento, los salones recreativos.
Si no vivías en una gran ciudad puede que te hayas conformado con una sola máquina, pero llegaron a extenderse a infinidad de bares, y con ello, muchos miles de chavales se congregaron en aquellos lugares para poder exprimir aquellas maravillas jugables. Era curioso, hasta entonces fumar beber y jugar a las tragaperras, no era un panorama muy atractivo para un puñado de críos, el caso es que todo aquello pasaba desapercibido para nosotros y encontrar una “maca” que mereciera la pena, fue motivo de “peregrinaciones” por el barrio o incluso la ciudad, en busca de aquella “recreativa perdida”.
La primera recreativa que recuerdo haber encontrado fue una cerca de casa de mis padres, ellos iban a un bar a tomar cervezas, la mejor excusa para un crío, mis padres me recordaban que yo les incitaba a ir a tomar cervezas si con ello conseguía que me llevaran allí a jugar al magnífico Tekhan World Cup. Greenwebsevilla sabe de mi amor por este juego, gracias a la genial visita a su templo, hace ya un par de años. Muchísimas horas viendo jugar y jugando. Porque lo curioso del mundillo este es que aunque para tu aquella máquina fuera nueva siempre había alguno que se sabía todos los trucos y técnicas para arrasar y destrozar a la IA del juego, los simples mortales solo soñábamos con intentar imitar lo que veíamos.

diagonal derecha, diagonal izquierda, tiro desde la esquina del area… gol :3

La segunda máquina que recuerdo que nos robó el corazón y logró que nos echaran una bronca en el colegio, fue el World Heroes. Alguno de los compañeros de clase vino sin aliento, resoplando como si hubiera terminado una maratón. Nos contó que se desvió de su camino desde casa y que encontró aquella poderosa máquina. Durante el recreo, lo normal era permanecer en el “jardín”, jugando a chapas, cambiando cromos, pero ya no eramos tan pequeños y el descubrimiento de nuestro amigo, nos llevó a salir en su busca. Agotamos todo el tiempo del recreo y llegamos tarde, pero mereció la pena probar el modo death match donde podías lanzar a tu rival a muros con pinchos, fuego o electricidad muy cafre. De aquella tarde no podré olvidar los nombres que le dábamos a los golpes especiales según la locución del luchador, los míticos “ketchumba” y “Orá”, horas estuvimos con aquella chorrada.

Uno de aquellos años, tuve la suerte de viajar con mis padres y un compañero del cole a Menorca, de aquel viaje, además de las playas paradisíacas y la buena comida, una noche la copó una recreativa que encontramos en un paseo marítimo donde estaba nuestro apartamento, (junto a un minigolf tomado por millones de mosquitos tigre asesinos). La mítica Bad dudes vs Dragon Ninja, con ese nombre hace ya años me constó encontrarla para jugarla con el mame y no conocía a casi nadie que le hubiera dado caña. Era la máquina perfecta para aprender a jugar con un colega a finales de los 80, principios de los 90. Dos tipos duros, ninjas a tutiplén y un puñetazo que podías “cargar” con energía, no se podía pedir más… dejamos el monedero de mis padres temblando, benditos sean.

Y por cuarta y última dejamos para el final la más deseada. Sin duda, en el verano de 1991, Denia, era el último lugar donde esperaba encontrar algo parecido. Entonces ni siquiera la conocíamos, no había oido hablar de ella, nada, cero… Capcom debió montar el desembarco a lo bestia, porque llegó a todas partes y sin duda, aquellos días de vacaciones intentando aprender golpes en el Street Fighter II, fue inolvidable. También recuerdo las quejas de los dueños del bar, debido al escenario de Dalshim, donde los elefantes no callaban ni debajo del agua, menudo alboroto con el volumen a tope. Días después conocí a chavales de la zona que me llevaron a unos salones recreativos donde pude descubrir algunas muy buenas macas, como la del Snow Bros, pero las ganas por seguir dándole caña al Street Fighter quedaron grabadas a fuego.

Denia, año 91, un chiringuito mágico apareció.

Años después afortunado pude catar esta máquina como jamás pensé, en plena Gran Vía y junto a estos ya extintos recreativos (los últimos a los que fui con cierta asiduidad), una mesa mayor que la de una Naomi, enorme y con un pantallón absurdo para la época, casi tamaño proyector, estuve un buen rato jugando para más tarde ir al cine, fue mi último acercamiento serio a esta portentosa recreativa, cerca de la época en que nuestros queridos arcades perdían fuelle y los ciber andaban en alza.

Y después de esto que os cuento, ¿qué recretivas recordáis más vívidamente? ¿cuales son vuestros recuerdos de la época? dejad vuestras impresiones en los comentarios, ¡retrojugones!
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7 comentarios

  1. Greenwebsevilla on

    Esos momentos y lugares se graban a fuego en el cerebro. Me reservo los mios pista una segunda o tercera entrega. 😉

    • Varoken Retro on

      Ya te digo, no te abandonan nunca. Y bueno, me encantará ver cuales son vuestros momentos más recordados, mucha curiosidad.

  2. Oh, muy buen post! yo mas o menos he dejado caer alguna vez a lo que jugaba, pero me gustará contarlo en un post. Si, si, me apetece mucho. Y sobre todo, hacer este tipo de cosas ‘colaborativas’. buena idea Varoken!

    De hecho, llevo unos dias pensando en que podríamos retomar un poco el tema duelo de jjuegos, pero mas simple, en plan club de lectura, pero de juegos. hablaremos de ello!

    respectoa tus juegos, yo nunca he jugado a un world heroes! probé street fighter demasiado pronto, creo, y ya no tenia ojos para otro juego de lucha 😛

    Y el bad dudes tampoco! Si es que soy un cateto total, jaja.

    Pero entiendo y conozco la sensacion del primer encuentro con una recreativa impactante. A mí nunca se me va a olvidar ese mueble vertical de OutRun, que me dejó tocado hasta dia de hoy.

    escribiré sobre ello con mas detalle en mi post 😀

    • Varoken Retro on

      Me alegro que te haya dado ganillas de escribir. Super de acuerdo con hacer otro duelo de juegos, ya veremos bajo qué condiciones, pero apetece. Yo también recuerdo la primera vez que toqué el Outrun, sin duda siempre que lo vi, sentía que me llamaba para echar al menos, una. Pero lo dicho, lánzate a hacer un post y así tendremos 3 partes.

      • Carlos Pérez Álvarez on

        Ya está, ahí tienes mi post! 😀

        lo del duelo de juegos lo vemos esta tarde por el instagram 😉 (me he dejao el movil en casa xd)

  3. Yo me quedé prendado para los restos del Rastan.
    Con el paso de los años me aficioné a las típicas de siempre, SFII, Cadillacs and Dinosaurs (esta me gustaba porque realmente cundían las monedas), etcétera.
    Y mucho después, cuando llegó el X-Men Vs Street Fighter, se montaban unas colas de la hostia para poder jugar.
    También disfruté de aquella máquina una barbaridad.

    • Buenos recuerdos, Jose, encantado de leerlos.

      Rastan tiene un encanto brutal. esos graficos, la musica, la ambientación es 100% CONAN. qué gran juego y qué exigente es el cabrón. pero nadie dijo que la vida de bárbaro fuera facil, no?

      Cadillacs and Dinosaurs me flipa a mí también, aunque ya lo jugué por primera vez en el MAME. es uno de mis juegos de hostias favoritos.

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