La recreativa en casa

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Con esta pintoresca imagen os abro el post de hoy.

Otra de las anécdotas de nuestra infancia, digna de recordar, es el hecho de que ¡nosotros tuvimos una máquina recreativa en nuestra casa! En nuestro sótano, para ser exactos. Yo no sé de dónde salió, imagino que algún trapicheo de mi tío y/o mi padre. Lo único que sé es que un día estaba allí, una maca de verdad, solo para nuestros ojos (y para los de nuestros vecinos, que se venían a jugar cuando se les permitía).

El juego no era otro que FROGGER, la rana más aventurera y temeraria de la historia de los videojuegos. Vale, podría haber sido otro juego, mejor que éste. Pero era el que era, y le metí horas incontables, subido en mi taburete. Y recuerdo pasármelo teta con él. Además, molaba un cojón encender la máquina, y darle a la palanquita de las monedas, sin gastarse ni un duro 😛 Era el sueño de todo niñato, y esos nñatos éramos mi primos, mi hermanos y yo (mis tíos y nosotros teníamos las dos casas comunicadas por un sótano común).

frogger arcade

Esa máquina tuvo una misión: ya que yo no iba a los recreativos (me daban miedito los canis de mi pueblo), los recreativos vinieron a mí. Y disfrutamos las partidas en la intimidad, sin el jaleo de los bares, con la música resonando en mi sótano (musicón machacón).

Un triste día, la máquina murió. Ninguno de nosotros sabía qué le había pasado, pero el trasto pasó a mejor vida. Y como aquello era un mamotreto, otro día más triste, desapareció del sótano igual que había aparecido antes. Y hasta aquí un capítulo más de nuestra peculiar infancia jugona.

¡!Muchas gracias, FROGGER, allá donde estés!! Te llevo en el corazón <3

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About Author

Consolero seguero desde pequeñito, con esa Master System 1 y su Alex Kidd dentro. Tuve muchísima suerte, porque mi padre (y mi tío) estuvieron varios años trabajando como vendedores comerciales de SEGA, y eso me facilitó mucho tener un montón de juegos y casi todas las consolas que había en el mercado por entonces (menos el 32X). Esto hizo que se me conociera popularmente como Carlos Sega, en el colegio, vamos. Cuando se acabó la época de los 16 bits, abandoné este mundillo por el del Heavy Metal, aunque nunca del todo. Con el paso de años me fue volviendo el gusanillo y ahora estoy más consolero que nunca, ávido de conocer 'nuevos' juegos y recuperar los años perdidos!!

10 comentarios

    • The Big Brother (greenwebsevilla) on

      Pues que tenía el volumen a toda leche y teníamos que tener cuidado de a que horas la encendíamos.
      Ya puse cosillas en el Instagram, pero tampoco tengo claro porque apareció en casa. Eso será papá quien nos lo tenga que contar, si es que se acuerda.

      Recuerdo que tenía la palanca japonesa de bola, un par de botones y poco más. Buscando por Internet información del cabinet, no he visto ni una foto de alguna que se le parezca. La palabra “Scramble’s” que se ve podría indicar que ese mueble era anteriormente del juego “Scramble” sin el genitivo sajón. Juego también de Konami, como el Frogger o Frog y de naves, que coincidiría con el dibujo que se adivina debajo del letrero que parece un cohete.

      Pero también puede ser un mueble genérico para los juegos de Konami de esa época, que usaban un hardware llamado “KONAMI SCRAMBLE HARDWARE”. Son todo suposiciones, pero algo debe de haber de cierto.

  1. Da igual que juego fuera, todos sabemos que una maca entonces era como un tesoro pirata, no había nada por encima. Ya si hubiera sido alguna más mítica os hubiera reventado el cerebro, pero lo dicho, es un lujo con el que el resto soñábamos.

    • Ya te digo,yo era super feliz con mi frogger. Los colegas que venían a casa se quedaban flipados al ver semejante bicho, allí en mi sótano.

  2. Jodó, menudo lujo, una coin-op para vosotros solitos.
    Qué sana envidia me das.
    A mi me tocaba lidiar con gente no siempre demasiado amistosa, y algún que otro gorrón, para acercarme a la recreativa de turno.
    Solíamos ir en compañía, en parte porque aquello nos apasionaba y disfrutábamos más jugando todos juntos, viendo las proezas (o los fracasos) de otros amigos, y en parte, creo, porque así manteníamos a los abusones un poco a raya.

  3. TBB greenwebsevilla on

    Los salones arcade eran tierra dominada por quinquis. Aún así eran irresistibles y siempre iba con mis amigos a echar un ratito aunque fuese sin dinero. Cuando teníamos el Frogger en casa en los salones ya estaban el Double Dragon, Golden Axe y compañía, por tanto siempre queríamos más. ☺

  4. que suerte tuvimosen los recreativos de mi pueblo. Alli conviviamos en armonia todos. Todos nos conociamos. De todas las edades, y nadie creaba malos rollos. Por eso flipo mucho cuando leo anecdotas de otros salones.

    Por otro lado, joder, que envidia una recreativa, aunque fuera un mierdi juego solo por el mueble ya te flipaba.

    • yo por eso fui siempre tan consolero y por eso le debo tanto a la master y a la mega, nunca fui de salones recreativos. eso si, me sabía todas las máquinas de todos los bares de mi pueblo y hacía la ronda. un joe and mac por alli, un bells and whistles por allá, su street fighter 2, claro, su dungeons nd dragons…

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